Ir a SendWork
Acceso completo
El R-32 cuesta casi el doble por kilo que el R-410A en el mismo anaquel. Aquí está qué incluye el precio base de instalación, qué va aparte y qué condiciones anulan la garantía del equipo.
El refrigerante cambió y la mayoría de las listas de precios no. Los equipos nuevos que entran a México ya llegan cargados con R-32. En septiembre de 2026, un proveedor mexicano vende la boya de R-410A de 11.35 kg en unos 3,255 pesos. Salen a cerca de 287 por kilo. La boya de R-32 de 9.5 kg, en cambio, cuesta alrededor de 5,000 pesos, es decir unos 526 por kilo. Prácticamente el doble, en el mismo anaquel y el mismo día. Por eso conviene revisar hoy tu tarifa de instalación de minisplit.
Si tu precio de carga viene de la época del R-410A, cada equipo nuevo te deja menos de lo que crees. Además, el refrigerante suele ir escondido dentro del “precio de instalación”. Por lo tanto, el faltante no aparece en ninguna partida. Aparece al final del mes, en el saldo.
La transición no es una moda comercial. México ratificó la enmienda internacional que reduce gradualmente el consumo de hidrofluorocarbonos. Además, en enero de 2026 se publicó en el Diario Oficial el consumo máximo permitido de hidroclorofluorocarbonos para 2026–2030. Ese calendario lleva el R-22 a cero en 2030.
Dicho de otro modo, tienes cuatro años de pista para las cuentas que todavía dependen de equipo con R-22. No es urgente esta semana. Aun así es una fecha real. Conviene tenerla en la cabeza al aconsejar a un cliente sobre reparar o reemplazar.
Las listas de talleres mexicanos coinciden bastante en el alcance de una instalación básica. Incluye montaje de evaporadora y condensadora. También la interconexión de hasta cuatro metros con el kit del fabricante. Después, vacío, prueba de presión y verificación de arranque. Finalmente, garantía de mano de obra, habitualmente seis meses.
| Capacidad | Mano de obra (MXN) | Nota |
|---|---|---|
| 1 tonelada | 1,500 – 2,600 | Instalación estándar en muro |
| 1.5 toneladas | 1,500 – 2,600 | Es decir, mismo rango que 1 TR en varias listas |
| 2 toneladas | 1,800 – 3,000 | Sube por peso y además por la línea |
| 3 toneladas | 2,500 – 4,200 | Maniobra y también soporte reforzado |
Conviene decir de dónde salen estos rangos. Son listas de talleres y guías comerciales, no una tarifa oficial. Por ejemplo, cuando veas cifras de 5,000 o 6,000 pesos para un equipo de una tonelada, casi siempre incluyen el equipo. No sólo la instalación.
Aquí vive el margen. Todo lo siguiente queda fuera del precio base en las listas bien armadas. En cambio, queda dentro en las que están mal armadas.
| Renglón | Rango (MXN) | Cuándo aplica |
|---|---|---|
| Tubería de cobre adicional | 150 – 250 por metro | Sólo tubo, es decir más allá de los 4 m del kit |
| Línea completa adicional | 350 – 600 por metro | Tubo con aislante y también cable de señal |
| Circuito eléctrico dedicado | 800 – 1,800 | Pastilla y cableado, según la distancia |
| Levantamiento de centro de carga | 350 | Cuando hay duda de capacidad |
| Base reforzada en muro o techo | Por cotizar | Condensadora en altura, además de losa |
| Canaleta decorativa y drenaje | Por cotizar | Sobre todo en instalación a la vista |
Del lado del servicio, el mantenimiento preventivo residencial se mueve entre 900 y 1,500 pesos según capacidad. Una limpieza profunda, por su parte, ronda los 1,200 más IVA. La visita de diagnóstico se cotiza alrededor de 350 más IVA. Ahora bien, decide de antemano si la bonificas contra la reparación, y dilo por escrito. No hay práctica establecida en el mercado mexicano. Por lo tanto, la ambigüedad siempre juega en tu contra.
Este es el punto que más se subestima. Fabricantes como Carrier publican en su certificado de garantía para México condiciones que anulan la cobertura. Además, varias dependen directamente de cómo instalaste.
Condiciones que anulan la garantía del equipo
La cobertura típica es de 12 meses. Sin embargo, las condiciones varían por fabricante: verifica el certificado del equipo que instalas.
Lee el renglón costero otra vez. Una instalación barata en Cancún o Mazatlán, con serpentín sin recubrimiento, es un problema de garantía. El cliente lo descubre a los dieciocho meses. Además, te va a buscar a ti y no al fabricante. Por eso ese renglón se cotiza o se advierte por escrito. No hay tercera opción.
El trabajo que sostiene un taller de clima no es la instalación de temporada. Es la iguala. Los proveedores mexicanos que las ofrecen las cotizan por equipo, con cadencia bimestral como estándar. Además, casi todos excluyen refacciones del precio del contrato. Esa exclusión es la pieza comercial clave: la iguala vende la revisión y la detección, no las partes.
Las visitas recurrentes son también donde más se pierde por desorden. En SendWork cada visita de iguala se agenda por equipo y por sitio de forma recurrente. Así el equipo número catorce no se queda sin revisión porque nadie lo anotó.
Para técnicos cuya cartera completa es mantenimiento comercial de climas, Frigalto (frigalto.com) está construido alrededor de ese modelo de portafolio. Ahí la unidad de control es el equipo y el sitio, en lugar del trabajo suelto.
Una plataforma de cotización mexicana reporta un ticket promedio de mantenimiento de 2,592 pesos en la capital. En Mexicali, en cambio, baja a 1,640. El promedio nacional queda en 1,348. Es contraintuitivo, ya que el norte tiene más equipo y ciclos más duros. Lo ofrezco como interpretación y no como hecho establecido, dado que la muestra mezcla residencial y comercial. Aun así, la lectura más plausible es compresión de precio por competencia en las plazas calurosas.
Sobre certificación conviene tener el dato claro. En México no hay un requisito legal general que obligue al técnico a certificarse para manejar refrigerantes. Sí existe el estándar de competencia para climatización de hasta tres toneladas dentro del sistema nacional. Sin embargo, es voluntario. La evaluación ronda entre 7,540 y 10,440 pesos con IVA, más el trámite del certificado. Es decir, es una decisión comercial y no una obligación.
Dos cosas piden atención esta semana. En primer lugar, separa el refrigerante del precio de instalación y cotízalo por kilo según el gas que lleva el equipo. Con el R-32 al doble del R-410A, esconderlo en el precio base ya no funciona. En segundo lugar, revisa tu lista de exclusiones. La línea adicional, el circuito dedicado y el serpentín costero deben aparecer escritos antes de la firma.
Lo demás admite calendario. La conversión de tu cartera de R-22 tiene hasta 2030 como horizonte. La certificación voluntaria, por su parte, conviene evaluarla cuando persigas cuentas comerciales que la pidan. Ninguna de las dos justifica frenar la temporada. Ambas, en cambio, sí justifican una hoja de ruta.
SOBRE EL EQUIPO QUE NADIE REVISÓ
Una iguala que nadie agenda es una lista de clientes, no una cartera.
El bimestre se pasa solo cuando la revisión vive en la memoria de alguien — SendWork agenda cada visita recurrente por equipo y por sitio, y avisa antes de que el cliente note que no fuiste.
Condiciones de garantía citadas: certificado de garantía para minisplit, Carrier México.
Más recursos de precios y contratos para técnicos en México: Precios y Tarifas — México.