Autónomo con casco y chaleco revisando póliza de seguro en obra de reforma

Seguro multirriesgo y todo riesgo construcción para autónomos en España

Tienes seguro de responsabilidad civil y crees que estás cubierto. Entonces, durante una reforma, una tubería oculta revienta y el agua daña los materiales que acabas de instalar, la herramienta que habías dejado en el suelo y el parqué del vecino de abajo. Tu seguro de RC cubre los daños al vecino, pero no tus materiales ni tu herramienta. Para eso necesitas un seguro multirriesgo construcción autónomo — y la diferencia entre tenerlo y no tenerlo puede ser de miles de euros en un solo siniestro.

Muchos autónomos de reformas en España confunden el seguro de RC con el seguro multirriesgo, o creen que uno incluye al otro. No es así. Son coberturas complementarias que protegen cosas distintas, y entender cuándo necesitas cada una es fundamental para no quedarte expuesto.

Seguro multirriesgo construcción autónomo: qué cubre y qué no

Tipo de seguro Qué cubre Qué NO cubre
RC (Responsabilidad Civil) Daños a terceros causados por tu actividad: daños a vecinos, daños a la propiedad del cliente, lesiones a personas Daños a tu propia obra, materiales, herramientas o maquinaria
Multirriesgo / Todo Riesgo Construcción (TRC) Daños a la obra en ejecución, materiales almacenados en obra, maquinaria y herramientas, robo en obra Daños a terceros (para eso está el RC), vicios ocultos postentrega, daños por defecto de proyecto
RC + Multirriesgo (combinados) Cobertura completa: daños a terceros + protección de la obra y tus bienes en ella Responsabilidad decenal (requiere seguro específico para obra nueva)

El seguro de RC es el que la mayoría de autónomos ya conocen y muchos ya tienen contratado. El seguro multirriesgo construcción autónomo es el complemento que protege todo lo que el RC deja fuera: tu obra, tus materiales y tu equipo mientras estás en una reforma.

Cuándo te lo exigen

Hay tres situaciones en las que un tercero puede exigirte seguro multirriesgo o todo riesgo construcción. La primera es cuando trabajas como subcontratista para una constructora o promotor: muchas empresas incluyen en sus contratos de subcontratación la obligación de aportar seguro TRC o, como mínimo, de estar cubierto por la póliza del contratista principal. La segunda es cuando la comunidad de propietarios lo exige para autorizar la obra en zonas comunes o cuando afecta a elementos estructurales. La tercera es cuando el propio cliente particular lo solicita en reformas de alto presupuesto, especialmente en viviendas de lujo o reformas que superan los 50.000 €.

Aunque no te lo exijan, tiene sentido económico contratarlo en reformas integrales donde mueves materiales de valor (sanitarios, muebles de cocina, maquinaria), donde trabajas en altura o en obras con riesgo de filtraciones, y donde el coste de rehacer un trabajo dañado superaría ampliamente la prima del seguro.

Mano con guante de trabajo inspeccionando daño por humedad en pared de obra con informe de daños

Cuánto cuesta el seguro multirriesgo construcción

El coste de un seguro multirriesgo o TRC depende de cuatro factores: el volumen de facturación anual, el tipo de obras que realizas, el capital asegurado por siniestro y las coberturas adicionales que incluyas (robo de herramientas, daños por agua, catástrofes naturales). Como referencia orientativa para un autónomo de reformas en España en 2026:

Para facturaciones de hasta 100.000 €/año y reformas residenciales estándar, la prima anual oscila entre 300 € y 800 €. Para facturaciones entre 100.000 € y 300.000 €, la prima sube a 800 € – 1.500 €/año. Para autónomos que realizan obras de mayor envergadura o con riesgos especiales (cubiertas, reformas estructurales, trabajos en altura), las primas pueden superar los 2.000 €/año.

La prima es deducible como gasto de la actividad en tu declaración de IRPF, lo que reduce el coste real. Si comparas la prima con el coste de un solo siniestro sin cobertura — materiales dañados, obra que hay que rehacer, cliente insatisfecho — la cuenta suele salir claramente a favor del seguro.

Cómo elegir póliza: cinco criterios prácticos

Primero: comprueba que la póliza cubre daños a la obra en ejecución, no solo a la obra terminada. Muchas pólizas básicas excluyen siniestros durante la fase de ejecución, que es precisamente cuando más riesgo hay. Segundo: verifica que incluye robo de herramientas y materiales en obra, especialmente si trabajas en reformas de larga duración donde dejas equipo almacenado. Tercero: revisa las exclusiones — la mayoría de pólizas excluyen daños por defecto de proyecto (si el proyecto del arquitecto tenía un error, la aseguradora no paga) y daños por incumplimiento normativo (si hacías la obra sin licencia). Cuarto: compara franquicias — una prima baja con una franquicia de 1.000 € por siniestro puede no merecerte la pena si la mayoría de tus daños están en ese rango. Quinto: pregunta si la póliza incluye cobertura de prevención de riesgos laborales o si necesitas contratarla aparte.

Puedes consultar la normativa de seguros y las obligaciones para profesionales de la construcción en la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

Lo que deberías revisar hoy

Si ya tienes seguro de RC, revísalo: comprueba si incluye alguna cobertura de daños a la obra o si es exclusivamente de responsabilidad frente a terceros. Si no incluye daños propios, valora contratar un seguro multirriesgo complementario, especialmente si realizas reformas integrales o trabajos de cierta envergadura. Pide presupuesto a tu aseguradora actual y a dos más: las diferencias de prima entre compañías pueden ser del 30–40 % para coberturas similares.

Tener tus seguros, certificados y documentación de cada obra accesibles y organizados no es un lujo — es lo que te permite responder con seguridad cuando un promotor te pide la póliza o cuando un siniestro ocurre. SendWork te ayuda a centralizar la gestión de tus trabajos, presupuestos y documentos para que todo esté a mano cuando lo necesitas.