Ir a SendWork
Acceso completo
Llevas meses rechazando trabajos porque no llegas. Los que aceptas, los terminas con retraso. Tus clientes recurrentes empiezan a buscar alternativas. Es el punto en el que muchos autónomos de reformas se plantean la pregunta: ¿ha llegado el momento de contratar? Y la pregunta que viene justo después: ¿cuánto cuesta realmente contratar empleado autónomo España, y qué trámites tengo que hacer?
Este artículo te da las dos respuestas. Primero, el coste real — no solo el salario bruto, sino todo lo que pagas encima. Después, los pasos concretos para convertirte en empleador sin saltarte nada. Y al final, la comparación honesta entre contratar y subcontratar para que decidas con números, no con intuición.
El dato que más sorprende a los autónomos que contratan por primera vez es que el salario bruto de su empleado es solo el 65-70 % del coste total. El resto son cotizaciones a la Seguridad Social que tú, como empleador, pagas encima del salario. En 2026, la cotización empresarial representa aproximadamente un 30-32 % adicional sobre el salario bruto, incluyendo contingencias comunes, desempleo, formación profesional, FOGASA y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
| Concepto | Salario bruto: SMI (~1.184 €/mes) | Salario bruto: 1.500 €/mes | Salario bruto: 2.000 €/mes |
|---|---|---|---|
| Salario bruto mensual | 1.184 € | 1.500 € | 2.000 € |
| SS empresa (~31 %) | 367 € | 465 € | 620 € |
| Coste mensual total | 1.551 € | 1.965 € | 2.620 € |
| Pagas extra prorrateadas (2/año) | +197 €/mes | +250 €/mes | +333 €/mes |
| Coste mensual real | ~1.750 € | ~2.215 € | ~2.953 € |
| Coste anual total | ~21.000 € | ~26.580 € | ~35.440 € |
A eso, añade los costes que no aparecen en la nómina pero que son obligatorios: prevención de riesgos laborales (entre 100 € y 200 € anuales si lo externalizas), reconocimiento médico del empleado (47 € – 80 € anuales), formación obligatoria en PRL según el puesto, y equipamiento de trabajo (EPI, herramientas, material). Estos costes indirectos pueden sumar entre 300 € y 800 € más al año.
Antes de que tu empleado pise la obra, necesitas completar estos pasos:
Paso 1: Solicitar el Código de Cuenta de Cotización (CCC). Es el número que te identifica como empleador ante la Seguridad Social. Lo solicitas en la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), presencialmente o a través del Sistema RED. Sin este código, no puedes dar de alta a ningún trabajador.
Paso 2: Dar de alta al trabajador en la Seguridad Social. El alta debe realizarse antes de que el empleado empiece a trabajar — como máximo, el día anterior al inicio de la actividad. Se hace a través del Sistema RED o presencialmente. Si te retrasan este trámite, las multas por alta fuera de plazo van de 3.750 € a 12.000 €.
Paso 3: Registrar el contrato en el SEPE. Tienes un plazo de diez días hábiles desde la firma para comunicar el contrato a través de la plataforma Contrat@. El contrato debe ser por escrito e incluir funciones, jornada, salario y condiciones.
Paso 4: Cumplir con la prevención de riesgos laborales. Desde el primer día, debes tener un plan de PRL que cubra al empleado. La opción más habitual para un autónomo es contratar un servicio de prevención ajeno, que gestiona la evaluación de riesgos, la formación y los reconocimientos médicos.
Paso 5: Registrar la jornada laboral. Es obligatorio llevar un registro diario de las horas de trabajo del empleado, incluyendo hora de inicio y fin de la jornada. El registro se conserva durante cuatro años.
No siempre la respuesta es contratar. Para muchos autónomos de reformas, subcontratar a otro autónomo es más flexible y no tiene los costes fijos de una nómina. Pero tiene sus riesgos.
Contratar es mejor cuando necesitas a alguien todos los días, quieres controlar cómo y cuándo se hace el trabajo, y buscas formar a una persona a tu medida. Subcontratar es mejor cuando la carga de trabajo es irregular, el profesional aporta una especialidad que tú no tienes, y quieres evitar los costes fijos de la Seguridad Social.
El riesgo principal de subcontratar es el falso autónomo. Si tu “subcontratista” trabaja exclusivamente para ti, con tu horario, tus herramientas y bajo tu dirección, la Inspección de Trabajo puede considerar que hay una relación laboral encubierta. Las consecuencias: alta retroactiva en la Seguridad Social, cotizaciones no pagadas con recargo, y sanción. Si tu actividad exige inscripción en el REA, este riesgo es todavía más relevante porque el Registro verifica que las relaciones laborales estén correctamente formalizadas.
La regla práctica: contratar tiene sentido cuando el empleado te permite facturar más de lo que te cuesta. Si un operario con un coste total de 2.200 €/mes te permite aceptar trabajos adicionales que generan 4.000 € – 5.000 € de facturación mensual, la cuenta sale. Si solo te permite mantener el mismo volumen de trabajo pero con menos estrés, la decisión es legítima pero no económica — es de calidad de vida.
Revisa también las bonificaciones disponibles: en 2026, los contratos indefinidos a colectivos prioritarios (jóvenes menores de 30, mayores de 45, parados de larga duración) pueden beneficiarse de bonificaciones de hasta 1.500 € anuales durante tres años en las cotizaciones a la Seguridad Social. Tu cuota de autónomo no cambia por el hecho de contratar, pero sí asumes las cotizaciones del empleado.
Contratar empleado autónomo España no es solo papeleo — es un cambio operativo. De repente tienes que asignar trabajos, controlar tiempos, gestionar nóminas y mantener al día las obligaciones con la Seguridad Social, además de seguir haciendo el trabajo técnico. Sin un sistema, ese salto organizativo se come el tiempo que se supone que ibas a ganar contratando.
SendWork te ayuda a gestionar esa transición: asigna trabajos a tu equipo, controla los tiempos, y mantén la facturación organizada desde el móvil. Porque contratar no debería significar pasar más horas en el despacho que en la obra.